Cómo reducir el estrés y la ansiedad de un perro antes y durante un viaje

Cómo reducir el estrés y la ansiedad de tu perro antes y durante un viaje

¿Tu perro se estresa cada vez que viaja en coche, tren o avión? ¿Jadea, llora, vomita o no consigue relajarse cuando llegáis al alojamiento? No estás sola: muchos perros lo pasan mal con los cambios de entorno, de rutinas y de medios de transporte.

En esta guía te cuento cómo aplico el Método “Perro Feliz Viajero” con Olivia para reducir el estrés y la ansiedad antes y durante un viaje, combinando preparación emocional, rutinas, apoyos naturales (como el CBD) y, cuando hace falta, el acompañamiento de profesionales.

Si aún no has organizado la parte práctica (documentación, equipaje y seguro veterinario), echa un vistazo primero a esta checklist para preparar un viaje con tu perro en 2026 y después vuelve a esta guía para trabajar la parte emocional.

Por qué algunos perros lo pasan tan mal al viajar

Antes de hablar de soluciones, necesitamos entender qué está pasando. Un perro puede estresarse al viajar por varias razones:

  • El medio de transporte: coche, tren, avión, ferry… ruidos, movimientos, olores nuevos.
  • Cambios de entorno: hoteles, apartamentos, casas de amigos, residencias veterinarias.
  • Ruptura de rutinas: horarios distintos de comida, más horas fuera, menos descanso.
  • Miedo aprendido: si en algún momento lo pasó muy mal (por ejemplo, un viaje largo o una urgencia en coche), puede asociarlo al transporte. 
  • Ansiedad de separación: perros que sufren al quedarse solos en la habitación del hotel o en casa de otra persona.
  • Patologías previas: como la epilepsia idiopática de Olivia, que obliga a cuidar mucho su nivel de estrés.

Las señales de estrés más frecuentes en viajes son:

  • Jadeo intenso sin calor extremo.
  • Babeo excesivo.
  • Ladridos o lloriqueos constantes.
  • Intentar escapar del transportín o del coche.
  • Vómitos, diarrea, lamido constante.
  • Inquietud, incapacidad para tumbarse y descansar.

La buena noticia es que no hay que resignarse a que sea así siempre. Con preparación y una buena estrategia, la mayoría de perros pueden viajar con mucha más calma.

El Método “Perro Feliz Viajero”: el pilar emocional

Perro dentro de un transportín de viaje en estado de calma
Olivia serena viajando dentro de su transportín.

En mi método “Perro Feliz Viajero” hablo de tres grandes pilares. El primero es la salud física (analíticas, chequeos, vacunas), pero en este artículo nos centramos en el pilar 2: bienestar emocional.

Este pilar combina tres bloques:

  1. Conocer el punto de partida de tu perro (qué le estresa, en qué medios de transporte lo pasa peor).
  2. Prepararlo antes del viaje (habituación, rutinas, asociación positiva al transportín o al coche).
  3. Acompañarlo durante el viaje y en destino (paradas, refugios seguros, apoyos naturales cuando haga falta). 

1. Conocer el punto de partida

Te ayuda hacerte estas preguntas:

  • ¿En qué se nota que mi perro se estresa? (jadea, vomita, se paraliza, intenta huir…)
  • ¿En qué momento del viaje se dispara más el estrés? (subirse al coche, entrar al tren, estar en el hotel…)
  • ¿Tiene historial de ansiedad por separación o miedos fuertes (ruidos, personas, perros)?
  • ¿Tiene alguna enfermedad que empeore con el estrés (epilepsia, problemas cardiacos, digestivos…)?

Con estas respuestas sabrás si necesitas trabajar más la parte de educación/emoción (con un educador canino o etólogo) o si basta con una buena preparación y algunos apoyos naturales.

2. Prepararlo antes del viaje

La clave es que el viaje no sea “un corte brusco” en vuestra vida, sino el resultado lógico de varias semanas de preparación:

  • Normaliza el coche o transportín con trayectos cortos y experiencias agradables.
  • Introduce rutinas de calma (masticación, olfato, juegos tranquilos) en casa, que luego puedas replicar en el hotel o en el coche. 
  • Si vas a usar CBD, valeriana, flores de Bach o chuches calmantes, empieza a probarlos semanas antes, no el día del viaje.
  • Practica momentos de descanso conjunto (tú lees o trabajas, tu perro descansa a tu lado) para que luego pueda relajarse mejor en un alojamiento nuevo.

3. Acompañarlo durante el viaje y en destino

  • Haz paradas frecuentes para que pueda estirar las patas, beber y olfatear.
  • Evita encadenar demasiados estímulos nuevos el primer día (viaje largo + turismo + terraza con ruido + conozcamos a toda la familia).
  • Crea un “lugar seguro” en el alojamiento: cama o mantita que huela a casa, juguetes conocidos, rutina de noche parecida a la de siempre.
  • Si notas signos de estrés intenso o bloqueos, baja el ritmo y, si hace falta, consulta con un educador o etólogo.

Plan 10 días para reducir el estrés antes de viajar

En mi canal de YouTube cuento que, especialmente con el CBD, recomiendo empezar a prepararse unos 10 días antes del viaje. Aquí te dejo una adaptación práctica de ese enfoque.

10–7 días antes del viaje

  • Revisa que el arnés, collar y transportín estén bien ajustados y en buen estado.
  • Empieza a hacer trayectos cortos en coche (si ese va a ser el medio principal) y asócialos con cosas agradables: paseos en lugares chulos, premios al bajar…
  • Si vas a usar aceite de CBD o algún otro suplemento natural, introduce la dosis mínima recomendada por tu veterinario y observa cómo reacciona tu perro en un contexto tranquilo de casa.
  • Introduce momentos de masticación tranquila o chuches naturales tipo “chill & relax” para que tu perro empiece a asociar fin de día con calma. 

7–3 días antes del viaje

  • Mantén las rutinas lo más estables posible (horarios de comida y paseos).
  • Haz un par de “simulacros”: por ejemplo, subir al coche, estar 15–20 minutos dentro tranquilos y luego volver a casa.
  • Observa cómo responde al CBD u otros apoyos naturales: ¿lo ves algo más relajado? ¿Tolera bien la digestión? Ajusta con tu veterinario si hace falta.

48–24 horas antes del viaje

  • Evita cambios bruscos (adiestramientos nuevos, visitas demasiado intensas, etc.).
  • Prepara su maleta pero sin transmitir nervios o prisas; trata de que sea un día relativamente normal.
  • Si el viaje será largo, coméntalo con tu veterinario para que te confirme la pauta de tus apoyos naturales (CBD, valeriana, flores de Bach, etc.).

El día del viaje

  • Ofrécele una comida ligera varias horas antes de salir para evitar mareos.
  • Haz un paseo de calidad, con buen olfato, para que llegue más relajado al viaje.
  • Si ya lo tenéis pautado con tu veterinario, aplica la dosis de CBD o suplemento a la hora acordada (por ejemplo, el efecto del CBD en Olivia dura unas 6 horas de media). 
  • Evita convertir el coche o el transportín en “castigo”: habla en tono neutro o positivo, y no le regañes si está algo inquieto al principio.

Al llegar al destino

  • Antes de exigirle “portarse bien” en un restaurante o en una visita, deja que explore el alojamiento con calma.
  • Coloca su cama o manta en un lugar tranquilo y monta un pequeño “rincón seguro”.
  • Si el viaje ha sido largo, puede tener sentido reforzar la dosis de CBD (siempre dentro de lo pautado y habiendo comprobado ya que lo tolera bien). 
  • Haz un paseo suave por los alrededores para que pueda olfatear y empezar a ubicar el nuevo entorno.

⇒ Si estás empezando a viajar con tu perro o notas que los destinos muy intensos lo saturan, elegir una ciudad tranquila ayuda muchísimo. Un ejemplo que a mí me funcionó muy bien fue Burgos con perro: cerca de Madrid, limpia, con muchos paseos verdes y un ritmo muy amable para perros senior o sensibles.

Apoyos naturales: CBD, valeriana, flores de Bach y chuches calmantes

Los suplementos naturales no son una varita mágica, sino un apoyo más dentro de un enfoque global (método, rutinas, educación…).

Aceite de CBD para perros: cómo lo uso con Olivia

Algunos puntos clave sobre el aceite de CBD:

  • Es un aceite que proviene de la planta de cáñamo, con extractos ricos en cannabinoides no psicoactivos.
  • Bien dosificado, no es adictivo, no “coloca” y es legal en España como suplemento, siempre que cumpla con la normativa.
  • Funciona como una especie de “adaptador” para el sistema nervioso del perro: le ayuda a gestionar mejor el estrés y el entorno, sin dejarlo “zombie”.
  • Puede ayudar especialmente a:
    • Perros que se ponen muy nerviosos en coche, tren o avión.
    • Perros que lo pasan mal en hoteles, terrazas, residencias veterinarias o nuevas casas.
    • Perros con ansiedad por separación.
    • Perros con dolor crónico (artrosis, displasia, patologías degenerativas).
    • Perros con epilepsia idiopática, como Olivia, ayudándola a espaciar sus ataques y reducir su intensidad, siempre combinado con otros apoyos y supervisión veterinaria.
  • Para mí es muy importante que te quedes con estas dos ideas:
    • No empezar el CBD el día antes o dos horas antes de viajar: lo ideal es habituar al perro durante varios días y ver cómo responde.
    • Apoyarse siempre en un veterinario abierto a la fitoterapia/homeopatía, porque cada perro es un mundo y hay que ajustar dosis y formato.

Si buscas más información sobre el tema tengo esta Guía básica de CBD en perros y un artículo específico sobre nuestra experiencia real con el Cronicare Oil del Laboratorio Stangest, donde profundizo en marcas, concentraciones y preguntas frecuentes.

 

Valeriana y otros relajantes herbales

En el segundo pilar de mi método también hablo de otros remedios herbales que pueden apoyar el bienestar emocional de los perros:

  • Valeriana: en forma de tintura madre, puede ayudar en perros nerviosos o con epilepsia a mejorar la calidad del descanso y bajar un punto el nivel de excitación (siempre con pauta veterinaria).
  • Flores de Bach y mezclas tipo “Brave Heart” (de Terracanis): combinan flores y plantas relajantes pensadas para perros con estrés o miedos. En mi caso las uso con Olivia durante temporadas de mayor estrés (viajes, cambios de casa, verano) y como producto suele rendir varios meses.
  • Chuches calmantes (como los sticks “chill & relax”): snacks naturales con ingredientes como omega 3, plantas o extractos de cáñamo, que ayudan a reforzar momentos de calma (por ejemplo, después de un paseo o antes de dormir).

La regla de oro que siempre repito es: no darlo todo a la vez ni improvisar dosis. Mejor introducir un solo producto cada vez, en dosis bajas, y ver qué tal reacciona tu perro antes de añadir otros.

Guía “ZEN Perros”

En base a mi experiencia con Olivia he preparado una guía gratuita llamada “ZEN Perros”, donde desarrollo un checklist de relajantes naturales y productos disponibles en España para ayudar a los perros con estrés, dolor crónico o patologías como la artrosis. 

Si te apetece recibirla en tu correo, solo basta que me escribas a info@guiamiperroyyo.com poniendo en el asunto ZEN, y te la envío directo a tu bandeja de entrada.

Qué NO hacer si tu perro se estresa al viajar

  • No improvisar medicación o sedantes humanos: jamás des calmantes humanos a tu perro sin pauta veterinaria.
  • No usar suplementos naturales sin información: que algo sea “natural” no significa que no pueda tener efectos secundarios o interacciones.
  • No forzar situaciones: si tu perro está bloqueado, aterrado o muestra conductas muy intensas, fuerza no es la solución; puede empeorar el problema.
  • No compararlo con otros perros: cada perro tiene su historia, su genética y su sensibilidad. Lo importante es mejorar su bienestar respecto a su punto de partida, no que sea “el perro perfecto de Instagram”.
  • No esperar resultados milagro en 24 horas: tanto la preparación emocional como la suplementación natural suelen dar mejores resultados a medio y largo plazo.

Cuándo pedir ayuda profesional

Hay situaciones en las que lo más sano (para ti y para tu perro) es pedir ayuda:

  • Si tu perro tiene ataques de pánico al acercarse al coche, transportín o estación.
  • Si ya ha tenido episodios de agresividad en contextos de mucho estrés (por ejemplo, en una terraza o en un alojamiento nuevo).
  • Si convive con una patología compleja (epilepsia, problemas cardiacos, dolor crónico) y no sabes hasta qué punto es buena idea viajar.

Con Olivia he pasado por 3 veterinarios neurólogos, antes de descubrir los beneficios de las tratamientos naturales, por eso, sé lo se siente cuando a veces el profesional no habla nuestro mismo idioma.

Sin embargo, de todos aprendí qué hacer y qué no.

En esos casos, lo ideal es combinar el trabajo con un educador canino o etólogo (para la parte de comportamiento) con un veterinario abierto a la medicina integrativa (que pueda ayudarte a elegir y ajustar los apoyos naturales adecuados).

Recursos relacionados

Y si quieres profundizar en los seguros veterinarios que mejor se adaptan a un estilo de vida viajero, echa un ojo a mi vídeo con esta comparativa de seguros para perros que cubren viajes.

Preguntas frecuentes sobre estrés y ansiedad en viajes con perros

¿Cómo sé si mi perro está estresado durante un viaje?


Algunos signos frecuentes de estrés en viajes son jadeo intenso sin que haga excesivo calor, babeo, temblores, lloriqueos, ladridos continuos, intentos de escapar del transportín o del coche, vómitos, diarrea y dificultad para tumbarse y descansar.

En otros perros el estrés se expresa como bloqueo total: se quedan inmóviles, con la mirada fija y sin ganas de interactuar. Si observas estas señales de forma repetida cuando viajáis, es buena idea empezar a trabajar la preparación emocional y hablar con tu veterinario o un educador canino.

¿Con cuánto tiempo tengo que empezar a preparar a mi perro para un viaje?


Lo ideal es no dejarlo para el último momento. Si tu perro ya tiene tendencia a estresarse, puedes empezar unas dos semanas antes con trayectos cortos en coche o ratos breves en el transportín, rutinas de calma en casa y, si vas a usar suplementos naturales como el aceite de CBD, introducirlos poco a poco siguiendo la pauta de tu veterinario.

Para viajes largos o cambios grandes (por ejemplo, una mudanza a otro país), conviene empezar a prepararlo incluso con más antelación.

Por ejemplo, cuando emigramos de Argentina a España, mi preparación con Olivia fue de 2 meses y medio.

¿El aceite de CBD sirve para todos los perros que se estresan al viajar?

No, el aceite de CBD no es una solución mágica ni funciona igual en todos los perros. En muchos casos puede ayudar a regular el sistema nervioso y a que el perro gestione mejor el estrés del viaje, pero su efecto depende del estado de salud, del nivel de ansiedad y de la dosis adecuada para cada animal.

Además, siempre debe utilizarse con el acompañamiento de un veterinario con experiencia en fitoterapia o medicina integrativa, sobre todo si tu perro toma otros fármacos o tiene una patología como la epilepsia.

¿Es buena idea darle un sedante a mi perro para que viaje más tranquilo?


En general no se recomienda sedar a los perros para viajar, salvo que lo indique un veterinario en casos muy concretos. La sedación puede alterar su capacidad para regular la temperatura, respirar o mantener el equilibrio, y en algunos medios de transporte (como el avión) está directamente desaconsejada.

Por esa razón, en ninguna de las veces que viajamos en avión con Olivia le he dado ningún tipo de medicación, ya que el mismo veterinario neurólogo me lo desaconsejó.

Lo recomendable es trabajar la habituación al viaje, utilizar apoyos naturales bien pautados y, cuando haga falta, recurrir a la ayuda de un educador canino o etólogo para abordar el problema de raíz.

Mi perro tiene epilepsia, ¿puede viajar o es mejor dejarlo en casa?


Depende mucho de cada caso. Hay perros con epilepsia bien controlada que pueden viajar y disfrutar de escapadas si se respeta su medicación, se planifican bien los descansos y se cuida especialmente su nivel de estrés.

Hoy por hoy, Olivia disfruta del viaje y de alguna manera se siente más segura al llegar a cada destino elegido. Ha sido un gran trabajo en equipo.

Tiempo, paciencia y compromiso.

En otros casos, viajes muy largos, cambios bruscos de rutina o destinos muy exigentes pueden no ser una buena idea.

Lo más prudente es hablar con tu veterinario, revisar la última analítica y valorar juntos qué tipo de viaje es más seguro para tu perro y qué apoyos adicionales (como suplementos naturales o un seguro veterinario adecuado) pueden ayudarte a viajar con mayor tranquilidad.

¿Debo viajar con mi perro si se estresa mucho aunque prepare todo bien?


Si a pesar de preparar el viaje con tiempo, trabajar la habituación y usar apoyos naturales tu perro sigue mostrando un nivel de estrés muy alto, puede ser que para él algunos viajes no sean una buena experiencia.

En esos casos, quizá sea más amable buscar alternativas, como dejarlo con una persona de confianza o en una residencia donde esté realmente cómodo, mientras trabajas con un profesional de comportamiento para mejorar su relación con los medios de transporte.

No hay una única respuesta correcta: la prioridad siempre debe ser el bienestar real de tu perro.

Por Verónica Andrea Fernández Russo

Madre de Olivia  , viajera incansable, bloguera en la Guía Mi Perro & Yo y copywriter.

  Me has visto en la popular Revista italiana para mascotas Quatto Zampe

  He dado tips sobre tenencia responsable para la Revista española Interempresas Mascotas.

  Sobre Olivia & Yo

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